El mendigo de mi libreta

images

Algunas veces
el poema
se comporta como
un despiadado capataz.
Me trata un como esclavo;
o como se trata a las reses.
Me sienta en un sofá.
Me sirve algo de cenar y
me obliga a escuchar
sus malditos
problemas
existenciales.

Me los cuenta rápido.
Lo qué ha pasado.
Lo qué ha resistido.
Lo qué ha matado.

Pero no le quiero escuchar.
De tan solo
un chasquido
agarro mi látigo
de versos y
lo obligo a callar.

Pero en el fondo
tengo algo
de piedad.
Soy un ser humano.
El poema no.
Quizás ahora sí.

Es inevitable.

Es mi esclavo
pero
lo voy a soltar.

No quiero tener
que
enterrar
a estos versos
que tan solo me lloran
libertad.

Pero
aunque los suelte
no se irán.
Los versos no son
tan valientes
como para mendigar.

Anuncios
El mendigo de mi libreta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s